Estábamos sentados en una cafetería merendando, mi hermana, mi hermano, mi sobrino Gael y yo. Fue el momento en el que Gael nos mostró cómo se le estaba moviendo un diente. ¡Ya tiene seis añitos!

Le dije que por arte de magia iba a aparecer en casa de la abuela una puerta mágica donde tenía que depositar el diente de leche una vez se le haya caído y tendría que esperar a ver lo que le dejaba el Ratoncito Pérez.

Es una manualidad que no podía dejar que fuera pasando el tiempo sin hacerla porque los ¡dientes no esperan!

Tenía todos los ingredientes en casa, lo único que necesitaba hacer era mezclarlos y ver la versión que más me gustaba y con un poquito de polvo de estrellas de mi varita mágica, tendría el resultado que yo tenía en mente.😊

Tanto la Puerta del Ratoncito Pérez como el buzón lo tenía en casa porque lo compró mi hija y fue ella quien pintó la puerta con el nombre de Gael y un cocodrilo, el animal favorito de mi sobrino.

La base de corcho, es una lámina que le di la forma de una casita. Los banderines y la valla son de madera también.

Para hacer el Ratoncito Pérez utilicé los siguientes materiales:

⭐️ Un tapón de corcho con un extremo más ancho.

⭐️ Alfileres con cabeza redonda.

⭐️ Fieltro para los pantalones.

⭐️ Lana para la bufanda.

El Ratoncito Pérez que hice con estos materiales es una idea de las miles que se pueden crear  ¿Te gustó? ¿Te animas a hacer la tuya? Te leo en los comentarios. 😁


¡Hasta pronto familia! 🐭