¿Crees que las emociones no se contagian? Pues aquí te traigo un ejemplo de cómo me contagiaron de alegría.

Hace poco fui al centro de salud para hacerme un análisis de sangre por simple revisión anual y comprobar que todavía estoy como una rosa.

Tengo fobia a las agujas, me armo de valor y allí estoy delante de la enfermera colocando mi brazo y mirando hacia otro lado. 😏

Antes de que pasara eso, me encontraba sentada en frente de la puerta de entrada. Cuando dijeron mi nombre, entré a la sala y la enfermera con una sonrisa de oreja a oreja me dijo «¡Buenos días!».

Esas palabras recorrieron mi cuerpo dándome una tranquilidad grandiosa, le devolví el saludo con la misma emoción que la recibí.

Eso no es todo, cuando me senté en la silla delante de la enfermera dispuesta a pincharme, me dice «¡Buenos días! ¿Cómo estás?» ¡Caramba! otro aluvión de alegría recorrió todo mi cuerpo.

Te cuento todo esto porque en la mayoría de las veces ya estés en una tienda de ropa, supermercado o en correos te reciben con tal mala gana y una forma de hablar que parece que la persona que está detrás del mostrador está enfada con el mundo.

Ese día que fui con miedo, salí con una felicidad que se reflejaba en mi cara. Estaba deseando llegar a casa para contárselo a mi familia. A veces es difícil creer que algo tan simple puede afectar al estado de ánimo de las personas.

¡Me contagiaron de alegría! y ahora quiero contagiarte a ti. 😀 Te traigo al Monstruo amarillo de la Alegría.

La emoción de la alegría creo que es una de las emociones más fáciles de transmitir a los niños y niñas y que sepan identificarla con facilidad.

El Monstruo amarillo de la Alegría forma parte de mi proyecto Caja Regala Emociones en la que he ido transformando a los dibujos de los monstruos de las emociones en peluches para darle vida.

A mi sobrino ya les hice todos para que lo pusiera en el espacio de la calma que hicimos en casa de la abuela. Tenías que ver su cara cuando se los di todos los monstruos, se los llevaba a todas partes aunque quien los cargaba era su madre o su padre. Monstruos para arriba, monstruos para abajo. Incluso su madre me envió una foto donde mi sobrino incorporaba a los monstruos en su juego. ¡Me encanta!

Mi objetivo con el tutorial paso a paso es que tú también puedas hacerlos tuyos y que acompañen a tu hijo/a para que sean exploradores de las emociones. Valdrá la alegría dedicarles tiempo con solo imaginar la cara que pondrá tu hijo/a cuando se los regales.

Si eres una mamá o papá que le encanta hacer manualidades ¡estupendo! vamos al lío.

Aquí verás el Monstruo de la Alegría terminado pero si sigues leyendo te vas a poder descargar el tutorial paso a paso.

Para completar la serie de los Monstruos de las emociones te invito a que los veas aquí ⇨ Peluche Monstruo rojo del Enfado, Monstruo negro del Miedo, Monstruo verde de la Calma
 
La plantilla la puedes conseguir en Etsy Crear Para Regalar. ¡Yuuuujuuu!